Fachadas ventiladas, todas las ventajas de la piel que hace mas eficiente nuestros hogares.

19 diciembre 2017 - General - Comentar -

En la entrada de hoy os queremos hablar de un elemento constructivo, un tipo de fachada poco conocido pero que poco a poco esta imponiéndose a los acabados tradicionales por su magnífico rendimiento y efectividad, no es otra que la fachada ventilada.

Las fachadas ventiladas son por excelencia el sistema más eficiente para solucionar los problemas de aislamiento de nuestros hogares, evitando de esta manera los indeseables puentes térmicos que tanto nos preocupan al proyectar los acabados de una fachada, así como evitar cualquier problema de condensación.

El acabado de la fachada de nuestra casa, es el principal reto al que nos enfrentamos los estudios de arquitectura al proyectar nuestras viviendas. Se pueden interpretar y diseñar de muchas formas, mediante texturas, colores, volúmenes, materiales, etc.

Una de estas formas, a la hora de definir la fachada, seria la fachada ventilada, un sistema constructivo, que si la definimos y explicamos de forma humanizada, su explicación sería algo así:

“La fachada ventilada, abraza nuestra casa, dotándola de autonomía para respirar, al mismo tiempo crea un flujo interior de aire que permite mantener el calor en el invierno y el enfriamiento en verano.”

La fachada ventilada es un sistema de revestimiento que funciona de forma no estanca independientemente de los parámetros del edificio, dejando una cámara ventilada entre el revestimiento y el aislamiento, de esta forma se consigue crear una cámara ventilada en la cara interior del cerramiento.

La fachada ventilada cuenta con una subestructura metálica en el interior, cuyo principal objetivo es sostener la capa exterior y su propio peso y absorber las dilataciones. Ayuda a crear la cámara de aire necesaria para el correcto funcionamiento, de esta forma podemos decir que este sistema constructivo lo podemos considerar como el sistema más eficaz  para solucionar el aislamiento del edificio. Como decíamos anteriormente es la mejor forma de acabar con los puentes térmicos, y conseguir un comportamiento térmico-higrométrico eficaz.

Las principales ventajas a enumerar son las siguientes:

1 – La fachada ventilada puede ser usada en cualquier tipo de clima, lo que nos hace tener un importante ahorro energético, sea cual fuere la adversidad climatológica. Podemos estar hablando de un rendimiento por encima del 20% al 30% sobre la construcción tradicional.

2 – El diseño de la fachada, el diseño de la separación de las juntas es fundamental, ya que será lo que genere la recirculación del aire. De esta forma lo que conseguiremos será una protección contra agentes externos, eliminamos posibles problemas de condensación y protegemos nuestra vivienda de posibles patologías propias de la edificación.

3 – La fachada ventilada también nos da la opción de colocar aislamiento térmico en la zona de cámara de aire, ofreciendo de esta forma un aislamiento altamente eficiente.

4 – Una ventaja mas es la forma en la que se minimizan  los tiempos de ejecución de la instalación, al igual que el mantenimiento que requiere es muy bajo.

5 – La durabilidad de los materiales es otro punto a favor a destacar, al igual que la infinidad de acabados y materiales con los que se pueden conseguir fantásticos acabados.

6 – Y como último punto, pero no menos importante cabe destacar el comportamiento de las fachadas ventiladas frente a las humedades, evitando la entrada de agua y generación de hongos.

Como siempre os decimos, esperamos que os sea útil la entrada de hoy, presentándoos de forma resumida que son y cómo funcionan las fachadas ventiladas.

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